Por de pronto hoy a las 22 en Retro (36) va un imperdible de 1977 repuesto una y otra vez aunque casi nadie recuerda o mira con atención. Se trata de "Los duelistas", la obra inicial del inglés Ridley Scott, joya preciosista del cine. Scott es un cineasta extraño, dado que de piezas imperecederas como "Blade Runner" y "Alien, el octavo pasajero" ha pasado en los últimos tiempos a la defensa descarada de cualquier intervención militar norteamericana, con un cine brilloso y técnicamente impecable que atrae y repugna a la vez, algo que pocos logran. "Los duelistas" es otra cosa, no sé si superior pero sí muy diferente, digno de ver, rever y estudiar. Basada en un relato del polaco-inglés Joseph Conrad, impresiona en principio por un pictoricismo pocas veces visto, que funciona como fenomenal reconstrucción de ambientes y espíritu de época. En plenas guerras napoleónicas, da contexto a una obsesión que liga dos oficiales de caballería por el ritual del duelo, personajes interpretados por Harvey Keitel, más demencial que nunca en su rigidez moral, y Keith Carradine, un actor que aquí hace lamentar cuánto no lo ha aprovechado Hollywood.
Mañana también provee obras mayores. A las 22 Film y Arts (56) repite "La última película", de Peter Bogdanovich en 1971, magistral retrato del final de una época y una cultura y la despedida de una edad, algo que -con dolor, si se ha tenido la suerte del apasionamiento- puede sucedernos en simultáneo a muchos. TCM (37), siempre con doblaje, insiste con "El halcón maltés", con Bogart y Peter Lorre en 1941. Para amantes (del cine) que quieran confirmar cómo fueron los orígenes de eso llamado "cine policial negro hollywoodense". Los más modernos pueden optar por TNT (25, con muchos cortes), que vuelve con "Perdidos en Tokio", historia de amor de dos que no se encuentran. A las 23,45. TCM reitera "Bonnie y Clyde", tragedia y épica sesentista ubicada en la depresión de los años 30 del siglo XX.
El sábado a las 22 Filme Zone (28) repone "El último magnate", una de las obras más incomprendidas (o fallidas) de Elia Kazan, el director que junto a Lee Strasberg "inventó" a Brando, Paul Newman, Pacino, De Niro, Sean Penn y larga lista hasta hoy, incluso Brad Pitt (Brando no quiso entregarle el Oscar a Kazan en 1999: "Ese tipo fue un alcahuete", dijo). Con guión nada menos que de Harold Pinter sobre la novela inconclusa de F. Scott Fitzgerald, se centra en la conflictiva breve vida de un productor de cine en los años 30, probablemente Irving Thalberg, "el chico de oro" de la MGM. El elenco es excepcional: De Niro, Jack Nicholson, Jeanne Moreau, Robert Mitchum, Ray Milland, Tony Curtis y otros. A la misma hora, por TCM repiten "Los profesionales", especie de western de 1966 con otro elenco formidable: Burt Lancaster, Robert Ryan, Lee Marvin y el negro Woody Strode (el de "Espartaco", ¿recuerdan?).
El domingo a las 22 repiten "Los duelistas" y "Munich", esta última la reciente y ambigua película de Spielberg estrenada el lunes por Cinecanal (25). En Europa (35) termina el ciclo de Chaplin con "Candilejas", una película de emociones blandengues de 1952. Lo previo es muy interesante: un corto alusivo del argentino Edgardo Cozarinsky en el que el italiano Bertolucci habla de "Candilejas". Por fin, el martes desde las 22, además de reiterarse "El último magnate" y la legendaria "Casablanca", esta última por TCM, exhiben dos películas "navideñas". Por Retro, "Pecados de guerra", de Brian de Palma en 1989. Este gran director norteamericano exiliado en Europa presentó hace un poco en Europa su película sobre los horrores norteamericanos en Irak: el precedente es "Pecados de guerra", donde una patrulla viola y asesina a una guerrillera vietnamita. Con Sean Penn y un descolocado Michael Fox. Pero la perla es "Terciopelo azul" por I-Sat (27) a las 23. David Lynch, uno de los cineastas más destacados en el plano mundial post-revolución sesentista, trabaja ajustado como nunca su obsesión preferida: lo sórdido, extraño, la pesadilla y lo perverso escondidos tras la cotidiana pulcritud de la clase media provinciana. Lynch es la contracara del puritanismo fundacional norteamericano. Su intérprete onírico. Obra de culto, "Terciopelo azul" (1986) tiene una escena memorable: esa en la que Dennis Hopper gruñe sus orgasmos con una mascarilla de ¿oxígeno? mientras mira la entrepierna de Isabella Rossellini.
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